Vino de Crianza


Los crianza son vinos que han pasado por un proceso de maduración mínima de 24 meses. Estos vinos, tanto tintos como rosados o blancos, deben pasar entre 6 y 12 meses en barrica. En el caso de los vinos de la Ribera del Duero, este periodo de crianza en barrica deberá ser de mínimo 12 meses. El resto del tiempo de maduración se lleva a cabo en la botella, que debe permanecer horizontal, con corcho, lejos de la luz solar y con apenas paso del oxígeno. El periodo de crianza dará al vino su aroma y sabor característico. Una vez criados, pueden aguantar entre cinco y diez años, dependiendo de las condiciones de almacenamiento.

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