Preparar una tabla de quesos gourmet es una de las formas más sencillas de convertir un aperitivo, una cena informal o una reunión con amigos en algo especial.
Y no hace falta llenar la mesa de quesos: el secreto está en elegir variedades diferentes, calcular bien las cantidades y combinar sabores, texturas y acompañamientos.
Desde un queso suave y cremoso hasta uno curado de mayor intensidad, una buena selección permite realizar un pequeño recorrido gastronómico sin salir de casa.
Pero ¿cuántos quesos debemos elegir? ¿Cuánto queso necesitamos por persona? ¿Qué acompañamientos funcionan mejor?
Vamos por partes.

¿Qué quesos elegir para una tabla de quesos gourmet?
Una buena tabla debe ofrecer variedad. En lugar de escoger varios quesos muy parecidos entre sí, resulta más interesante jugar con diferentes tipos de leche, maduraciones, texturas e intensidades.
Una combinación sencilla puede partir de cuatro o cinco estilos diferentes:
1. Un queso suave para empezar
Es el encargado de abrir la degustación. Podemos optar por un queso fresco, tierno o de textura cremosa, con sabores menos intensos.
Los quesos más suaves también funcionan especialmente bien acompañados de fruta, miel o una mermelada.
2. Un queso de cabra
El queso de cabra aporta personalidad y un punto característico a la tabla. Dependiendo de su maduración podemos encontrar desde quesos frescos y cremosos hasta piezas curadas mucho más intensas.
En Valle de Aras existe una amplia selección de quesos de cabra frescos, cremosos, semicurados y curados, lo que permite escoger según el tipo de tabla que queramos preparar.
3. Un queso de oveja
Los quesos de oveja son otra magnífica opción para aportar cuerpo. Un queso semicurado o curado puede ocupar la parte intermedia de nuestra degustación y proporcionar sabores más persistentes.
4. Un queso curado
Una buena tabla gourmet necesita intensidad. Los quesos con una maduración más prolongada presentan sabores y aromas más desarrollados y funcionan especialmente bien hacia el final de la degustación.
5. Un queso azul para terminar
Para los amantes de los sabores potentes, podemos terminar con un queso azul. Su intensidad crea además combinaciones muy interesantes con mermeladas, frutos secos y determinados vinos.
Consejo: no es necesario incluir todas estas variedades. Lo importante es conseguir contraste y evitar una selección en la que todos los quesos tengan sabores o texturas demasiado similares.

¿Cuánto queso calcular por persona?
Esta es una de las dudas más habituales cuando preparamos una tabla de quesos para invitados.
La cantidad dependerá principalmente del papel que vaya a tener el queso dentro de la comida.
Como referencia práctica:
| Ocasión | Cantidad aproximada |
| Aperitivo | 60-80 g por persona |
| Tabla protagonista para compartir | 100-150 g por persona |
| Degustación o cena basada principalmente en queso | 150-200 g por persona |
Por ejemplo, para preparar una tabla para seis personas que vaya a formar parte de un aperitivo podemos calcular aproximadamente 400-500 gramos de queso en total.
Si la tabla va a ser uno de los platos protagonistas, necesitaremos aumentar la cantidad.
No obstante, es preferible apostar por variedad y calidad antes que simplemente por cantidad.
¿Cuántos tipos de queso poner?
Para una reunión pequeña, entre cuatro y seis variedades permite conseguir una tabla muy completa.
Podemos utilizar esta fórmula sencilla:
1 queso suave + 1 queso de cabra + 1 queso de oveja + 1 queso curado + 1 queso azul.
A partir de ahí podemos adaptar la composición a nuestros invitados.
También podemos construir la tabla alrededor de un tema: únicamente quesos españoles, quesos con Denominación de Origen, diferentes variedades de una misma leche o una selección internacional.
Valle de Aras dispone, por ejemplo, de una Tabla de Quesos Nacionales concebida precisamente como un recorrido por quesos españoles de diferentes leches y maduraciones.
Qué poner en una tabla de quesos además del queso
Aquí empieza una de las partes más divertidas.
Una tabla de quesos gourmet no tiene por qué estar compuesta exclusivamente por queso. Podemos introducir pequeños acompañamientos que aporten sabores dulces, ácidos, salados o crujientes.
Algunas opciones son:
- Nueces, almendras, pistachos o avellanas.
- Uvas, pera, manzana o higos.
- Mermeladas y confituras.
- Miel.
- Pan artesano.
- Frutas deshidratadas.
- Crackers y regañás.
- Aceitunas y encurtidos.
La propia selección gourmet de Valle de Aras utiliza este tipo de contrastes; por ejemplo, nuestra Cesta de Quesos Sibarita incorpora mermelada como acompañamiento y recomienda frutas, frutos secos, pan o crackers.
El objetivo es que los acompañamientos complementen al queso y no oculten su sabor.

Cómo colocar una tabla de quesos para que resulte atractiva
La presentación también forma parte de la experiencia.
Podemos empezar colocando los quesos, que serán los elementos principales, dejando espacio suficiente entre ellos.
Después incorporaremos pequeños recipientes para mermeladas, miel, aceitunas u otros productos que puedan humedecer la tabla.
Finalmente rellenaremos los espacios con fruta, frutos secos, pan o crackers.
Una fórmula sencilla consiste en crear pequeños grupos de alimentos en lugar de distribuir cada ingrediente uniformemente por toda la superficie.
Y hay otro detalle importante: ordenar los quesos según su intensidad.
Si queremos realizar una degustación, comenzaremos por los sabores más suaves y terminaremos con los más intensos. Así evitaremos que un queso potente condicione la percepción del siguiente.
¿Con qué vino acompañar una tabla de quesos?
No existe un único vino perfecto para todos los quesos.
Un queso fresco y delicado no plantea las mismas necesidades que uno curado o un azul intenso. Precisamente por eso, queso y vino ofrecen tantas posibilidades de maridaje.
Como punto de partida, los vinos blancos y espumosos pueden funcionar muy bien con quesos más suaves y cremosos, mientras que determinadas elaboraciones con mayor estructura pueden acompañar quesos más maduros.
La clave está en buscar equilibrio: ninguno de los dos productos debería hacer desaparecer al otro.
Próximamente en el blog de Valle de Aras: prepararemos una guía específica con siete combinaciones de queso y vino y las claves para elegir el maridaje adecuado.
¿Y si no quieres preparar la tabla desde cero?
Prepararla en casa tiene su encanto, pero no siempre disponemos del tiempo necesario para seleccionar diferentes quesos, calcular cantidades y combinarlos.
En esos casos podemos recurrir a una tabla de quesos ya preparada.
En Valle de Aras contamos actualmente con diferentes selecciones: tablas de quesos nacionales, DOP/AOP, sin lactosa, para embarazadas, buffet o una Tabla Gourmet del Chef, entre otras opciones.
La ventaja es sencilla: tenemos la selección realizada y podemos centrarnos en algo mucho más importante: sentarnos a la mesa y disfrutar del queso.
Preguntas frecuentes sobre las tablas de quesos
¿Cuánto queso necesito por persona?
Si forma parte de un aperitivo, podemos calcular aproximadamente 60-80 gramos por persona. Si el queso tiene mayor protagonismo en la comida, podemos aumentar la cantidad hasta unos 100-150 gramos por persona.
¿Cuántos quesos debe tener una tabla?
Para una tabla doméstica, cuatro o cinco variedades diferentes permiten conseguir una selección equilibrada sin necesidad de utilizar demasiados productos.
¿Qué acompañamientos combinan bien con el queso?
Frutos secos, fruta fresca, mermeladas, miel, panes, crackers, aceitunas o frutas deshidratadas son algunas de las opciones más habituales.
¿En qué orden se comen los quesos?
Lo recomendable es comenzar por los quesos más suaves y avanzar progresivamente hacia los de mayor intensidad.
¿Se puede preparar la tabla con antelación?
Podemos tener seleccionados y preparados los elementos con antelación, pero conviene cuidar la conservación de cada producto y realizar el montaje final cerca del momento de servir.
¿Preparamos la tabla para ti?
Descubre la selección de tablas de quesos de Valle de Aras: diferentes variedades, combinaciones y propuestas listas para disfrutar o regalar.